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Keanu Reeves: Una aventura excelente. Capítulo 7 PDF Imprimir E-Mail
escrito por Bel   
jueves, 30 de junio de 2005

KEANU REEVES:

UNA AVENTURA EXCELENTE

por Brian J. Robb

 

Capítulo 7:
Acelerando hacia el éxito

El año 1994 fue un año clave para Keanu Reeves. Sin un éxito importante desde 1992 con Drácula de Bram Stoker, la estrella de Keanu se había ido apagando de alguna manera en Hollywood. El había sido bastante indulgente con su elección de papeles en ese tiempo, pasándolo bien con su amigo Alex Winter en La disparatada parada de los monstruos e interpretando a Don John en la película de Kenneth Branagh, Mucho ruido y pocas nueces. Mucho ruido y pocas nueces era exactamente lo que los críticos empezaban a pensar sobre la carrera de Keanu y su estatus de sex symbol. Una vez más, estaba en posición de ser considerado uno de los más importantes rompecorazones del cine, sin haber interpretado recientemente ningún personaje en la pantalla que pudiera haber cimentado tal imagen. No obstante, había estado trabajando con directores de gran renombre y también experimentales, tales como Bernardo Bertolucci y Gus Van Sant en Pequeño Buda y Ellas también se deprimen, respectivamente.

Las cosas iban a cambiar con Speed, de Jan De Bont. Finalmente, Keanu Reeves iba a interpretar un sencillo personaje de héroe de acción en lo que de la noche a la mañana se convirtió en el gran taquillazo de aquel verano. Parecía para Keanu que aunque la adoración de las fans llegó antes, solo después le seguirían por este film que consagró su carrera.

Speed iba a ser apodado "La jungla de cristal en un autobús", y el argumento era lo bastante simple como para ser encuadrado en el sentido total del concepto. Dennis Hopper interpreta a un vengativo ex-policía que se quiere burlar del personaje de Keanu, Jack Traven, un experto en desactivar bombas de gran potencia. Conecta un autobús de la ciudad de Los Ángeles para que explote si baja la velocidad por debajo de 80 km/h, el personaje de Keanu se sube al autobús y con Annie (Sandra Bullock) intenta mantener el vehículo en la carretera y fuera de peligro. De Bont vio el atractivo de la película en "gente corriente en un autobús corriente pero haciendo algo nada corriente".

Fichar a Keanu Reeves como este nuevo y sensible héroe de acción no debería haber sido tan soprendente como algunos pensaron. Después de todo, casi había ensayado este personaje en aquella película de polícias surfistas, Le llaman Bodhi, varios años antes. De Bont había visto la película y pensó que el retrato de aquel agente del FBI que hizo Keanu era perfecto para Speed. "He visto escenas en ella en las que me decía 'Oh, Dios mio, si creciera solo un poco, sería muy, muy bueno'".

Aunque De Bont estaba enamorado del guión de Speed no se podía decir lo mismo de la reacción inicial de Keanu. Después de todo, ser un héroe de acción no era algo importante en la agenda del actor. Le preocupaba que el personaje de Jack Traven fuera demasiado parecido al de La jungla de cristal (Die Hard), con frases de una sola línea al estilo de Bruce Willis, pero estaba cautivado por la idea global del film. "El autobús y la bomba, fantasticamente fantástico", decía con entusiasmo. "Era tan tonto, sentía que podría explotar, pero con el tipo correcto... y Jan, él tenía una - supongo que la palabra es visión - sabía lo que quería hacer, y en realidad parecía que podía ser divertido. No quisiera usar un término tan tímido, pero estaba entusiasmado con ello. Parecía un hombre con una misión".

Aunque Keanu no estaba muy entusiasmado al principio con la perspectiva de protagonizar una película de acción veraniega, sus consejeros estaban de acuerdo en que no dañaría a su carrera de estrella de ninguna manera, e incluso podría hacerle mucho bien.


A la misma vez que se hacían revisiones del guión, las preocupaciones empezaron a surgir en el estudio - 20th Century Fox - sobre el reparto que De Bont había reunido. Poco convencidos del potencial como héroe de acción de Keanu, los ejecutivos del estudio querían emparejarle con una actríz de gran renombre para el papel de heroína, como especie de póliza de seguros para la taquilla.

"Como piensan que todavía no es una estrella, dijeron que si le contratabamos teníamos que conseguir a una actriz famosa para que trabajara junto a él, de forma que el público al menos tuviera algo en lo que basarse", admitió De Bont. "Les dije, 'No podeis verlo de esta manera'. Tienes que encontrar la combinación perfecta. Quería a alguien que iba a conducir un autobús, a quien puedas creer, no a una cara bonita pero muy conocida."

Al final De Bont consiguió ambas cosas en la figura de Sandra Bullock, entonces relativamente desconocida, después de haber aparecido en películas de bajo presupuesto como Love Potion No. 9 y dando la réplica a Sylvester Stallone en Demolition Man. "En la Fox no quisieron saber nada de esto durante bastante tiempo," se lamentaba De Bont, "y solamente dos semanas, o menos, antes de empezar el rodaje, accedieron a continuar con ella. Era como una pesadilla, pero ellos eran una buena combinación."

Con la película ya terminada, Bullock y Keanu hacen una buena pareja en la pantalla, pero además los dos desarrollaron una fuerte simpatía durante el rodaje, con la ya establecida estrella siempre dispuesto a hacer más de lo necesario para ayudar a la recién llegada. "Fue tan estupendo trabajar con él", dijo Bullock. El ni siquiera tenía que estar allí a las cinco de la mañana para mis contraplanos, pero salía de su trailer y decía, 'Me he esperado porque sabía que me necesitarías para esa escena'. Y eso es muy raro. La gente se vuelve loca por él, y tienen todas las razones para hacerlo, porque él es guapo por dentro también."

Tan fuerte era la relación entre Keanu y Bullock que los miembros del equipo de Speed especularon con la posibilidad de que los dos estaban teniendo un affair. "Es una amable y bellisima persona", dijo Bullock de Keanu, hablando de su compañero en los términos más entusiastas. "Hay mucha gente guapa en este mundo, pero eso a mí no me impresiona. Todo eso se acaba pasando. Pero luego te encuentras con alguien que es guapo y que además es una de las personas más amables y respetuosas que has conocido nunca y resulta que esa persona es Keanu". Fue el sentido del humor de su compañero lo que ganó definitivamente a Bullock. "Ya sabes, Keanu es un tio increiblemente divertido, y él cree que no lo es. La primera cosa que me dijo fue 'No tengo sentido del humor". Pienso que progresivamente lo descubrimos. Era cortés y amable y sin ninguna pizca de ego. Es como un gato".

Bullock todavía estaba más encantada de que Keanu no fuera el típico macho héroe de acción al estilo de Stallone o Schwarzenegger. "Me gustaba que Keanu no fuera siempre el hombre capaz de todo, no siempre las tenía todas consigo y dependía de una mujer sin importar lo fuerte que él fuera. Eso no le hacía menos masculino. Simplemente le hacía más humano."

Si Keanu y Sandra Bullock fueron algo más que buenos amigos durante el rodaje de Speed sigue siendo un misterio. Como con frecuencia en el pasado, Keanu lograba mantener su vida privada fuera de las páginas de los tabloides, simplemente por el hecho de aparentar que no tenía ninguna vida privada.

Con el reparto asentado y el nuevo guión aprobado, De Bont estaba preparado para que las cámaras empezaran a funcionar en Speed. Sin embargo, habría un retraso más, que casi acaba con el proyecto entero - el drástico nuevo corte de pelo de Keanu.

De Bont había insistido en un drástico corte de pelo para su protagonista masculino. "Me hicieron lo que se llama un corte al 1", bromeaba Keanu, "y entonces, ¡me afeitaron la cabeza! Algunos pensaron que era muy exagerado porque podían verme el cuero cabelludo."

Los ejecutivos del estudio se lo tomaron como algo primordial y le insistieron a De Bont en que una peluca sería lo mejor para Keanu. "Le vieron andando en el parking y me llamaron inmediatamente. Dijeron, '¿quién le dijo que se cortara el pelo? ¡Ahora tendremos que ponerle una peluca!' Yo dije, 'De ninguna manera le vamos a poner una peluca'. Llamaron a su manager, llamaron a su agente, dijeron, 'Entonces vamos a tener que posponer la película', y yo dije, 'No, tenemos dos semanas más, y en dos semanas su pelo crecerá algo. Es genial, es lo que yo quiero'. Ellos estaban totalmente preocupados".

Otro aspecto de la apariencia de Keanu iba a tener que ser retocado también: su forma física. "Lo que pasa con Keanu", dijo De Bont, "es que su aspecto es muy juvenil y yo quería que pareciera un adulto joven. No quería que fuera como un chico - y a él le encanta parecer un chico". De Bont infló a Keanu un poquito, intentando darle a su aspecto físico algo de credibilidad.

El rodaje finalmente comenzó a finales de verano de 1993. Para intentar meterle en el alma de la película, De Bont sugirió que a Keanu podría gustarle meter su mano - y otras importantes partes de su cuerpo - en las escenas peligrosas. "Le dije, 'Tu conducirás el Jaguar durante las escenas peligrosas entre los demás coches...' Y cuando lo hizo empezó a gustarle mucho y me dijo: 'Las películas de acción pueden ser divertidas.' Experimentó algo así como una subida de adrenalina desde ese momento y cada día. Estaba allí todo el tiempo, y cuando era posible quería hacerlo todo por sí mismo, porque es excitante. Ese es el lado joven de él que quiere experimentar todo por sí mismo de primera mano".

Keanu terminó haciendo aproximadamente el 90 por ciento de las escenas peligrosas en Speed, añadiéndole credibilidad al film y a la imagen de icono de acción del actor que surgió más claramente después del estreno mundial de la película. "Llegué a estar muy metido en todo", admitió Keanu, después de su inicial resistencia hacia la película. "Fue una de las lecciones que aprendí de Le llaman Bodhi: que cuanto más me dejes estar allí, mejor. Gary Himes, el coordinador de escenas peligrosas, y Jan fueron muy hábiles en crear situaciones en las que parece que estoy en peligro y dejarme meterme en todo esto y hacerlo".

"Me he sorprendido a mí mismo", admitió Keanu. "Fue genial participar y llegar todo lo cerca que pude. Disfruto mucho con la presión y la emoción que esto conlleva". No en todas las escenas de acción era el verdadero Keanu, sin embargo. El es demasiado valioso para ello. "La última toma en la que alguien está debajo del autobús, era un especialista. No hice escenas muy muy peligrosas, a otra gente se le paga para que haga esas cosas que ponen en peligro sus vidas."

Cuando ya se había filmado buena parte de la película, un importante e inesperado hito ocurrió en la vida de Keanu Reeves, en octubre de 1993, causado por la muerte de su amigo y compañero ocasional, River Phoenix. Phoenix murió por una sobredosis de droga en la acera de Sunset Strip a la salida del Viper Room, un local nocturno de moda cuyo propietario era otro idolo de adolescentes, Johnny Depp.

Keanu quedó profundamente afectado por la muerte de Phoenix, y por eso Jan De Bont reprogramó su duro programa de rodaje para darle al afligido actor un poco menos de actividad. "Fue un shock terrible", dijo Keanu de la muerte de su amigo, después de negarse a comentar el incidente durante mucho tiempo. "Le echo mucho de menos. Pienso en todo ello como un accidente... No puedo darle otro sentido".

Al cambiar el programa de Speed, De Bont se aseguró de que Keanu tuviera escenas menos exigentes en las que trabajar mientras se recuperaba de la muerte de su amigo. "Se lo tomó muy mal", recordó el director. "Se quedó muy silencioso. Tardó un momento en calmarse... sacó todos sus demonios afuera".

Keanu se resignó a la muerte de River Phoenix, y fue capaz de ver lo que había ganado al conocer a Phoenix. "River era un actor realmente bueno... era el mejor. Me ayudó mucho trabajar con él. Era muy inspirador e inteligente. Todo lo que puedo decir es que nunca había sentido una cosa igual en mi vida. Estuve muy triste, y algo más que triste. No sé lo que es, solo que no puedes dejar de llorar durante horas..."

"Prepárate para la hora punta" era el inspirado slogan del marketing usado para promocionar Speed de cara a su estreno estadounidense en junio de 1994. Con críticas espectaculares y un excelente boca-oido sobre lo vertiginoso que el film era, Speed alcanzó la cifra en taquilla de 100 millones de dólares en solo siete semanas.

Dividido en tres secciones distintas, Speed presenta al Jack Traven de Keanu ocupado con un ascensor que cae en la secuencia del principio, una bomba en un autobús que estallará si la velocidad baja de 80 km/hora, y al final, un tren fuera de control en el metro de Los Ángeles que además se encuentra en obras. Cada situación es casi suficiente ella sola para hacer una película completa, pero las tres juntas dan a Speed un ímpetu de energía increible. La dirección de De Bont y el guión de Yost y Wheedon reducían esta película de acción a lo meramente imprescindible - una serie de secuencias de acción de gran aceptación entre el público sin nada más entre una y otra. No hay desarrollo de los personajes - Keanu es el héroe, Hopper el loco que pone las bombas, Jeff Daniels es el amigo que se sacrifica a los planes del villano, y Sandra Bullock - en la interpretación que la convirtió en estrella - es la chica normal y corriente metida en una situación extraordinaria. No hay un argumento real tampoco, solo una serie de sucesos para mantener al héroe ocupado. Mientras que todos estos aspectos serían negativos en la mayoría de películas, aquí todos contribuyen al redomado éxito de Speed, uno de los primeros films en incorporar esta clase de situaciones, creando la sensación de estar subido en una montaña rusa, directamente en una película.

Richard Schikel del magazine Time vio que "esta honradez aplicada a la pura persecución sin más, era parte del atractivo de Speed... Está ejecutada con brillantez y mucha convicción". Empire dijo de forma entusiasta que Speed era "un viaje fabuloso... Y con respecto a Keanu Reeves, el siempre abierto debate de sus así llamadas aptitudes para la actuación es finalmente concluido aquí (pista: no sabe actuar) en virtud de su puro poder de estrella y atractivo, desmontándose (el debate) gradualmente aquí conforme la película progresa y convirtiéndole en este proceso en el protagonista de los 90. Un adictivo soplo de pura adreanalina... la película del año en hacerte temblar las rodillas y comerte las uñas."

Keanu se había convertido, como resultado de Speed, en un icono cultural por derecho propio. En el Sunday Times, la escritora y crítico cultural, Julie Burchill tomó la pluma para hacer un devastador análisis de la carrera de Keanu hasta la fecha. "Brigitte, Marilyn, Winona, Raquel, y ahora Keanu. Como la Bardot, raramente habla el inglés en sus películas, y sus intentos por hacerlo son encantadores de contemplar. Y como ella, es altamente improbable que su belleza le pueda permitir que siempre sea desapasionadamente considerado como actor.

La comparación no era tan estrafalaria como podría parecer al principio, ya que Keanu Reeves tenía algo más en común con las grandes diosas de la pantalla, como Marilyn Monroe o Brigitte Bardot, que con los grandes actores. El ha sido definido durante toda su carrera en función de su aspecto físico, y su habilidad interpretativa siempre ha sido algo secundario a su carisma de estrella, un carisma intimamente asociado a sus esculpidos rasgos, chino-hawaianos, casi asiáticos. En sus films es el personaje sexualmente pasivo, con las cosas sucediendo a su alrededor más que funcionando como la fuerza conductora detrás de la acción. En sus películas es un perdedor en el juego del romance, al igual que parece haber tenido dificultades con sus relaciones en la vida real. En Drácula de Bram Stoker, su futura esposa, Winona Ryder se enamora de Gary Oldman, mientras que en Las amistades peligrosas, Uma Thurman prefiere a John Malkovich. Para un actor en el que su gran atractivo está relacionado con el sexo, parece increible que haya habido tan poco sexo en sus películas y en su vida. En Speed, el héroe y la heroína no llegan más allá en su romance que a un apasionado escarceo en el suelo en el climax de la película. Sexualmente, Keanu Reeves es un enigma. Para un joven sex symbol del cine, es irónico que Keanu haya intrepretado tan pocos papeles románticos.

En la cima de su éxito con Speed, Keanu Reeves tuvo que enfrentarse a una pregunta que había estado circulando durante años en Hollywood, pero que raramente se había hecho abiertamente: ¿Era gay?

Visto raramente en la ciudad con compañía femenina y más raramente nombrado en los periódicos en términos de haber salido con la última starlet de Hollywood, Keanu evitaba esa clase de cobertura en la prensa de la misma forma que Johnny Depp o Brad Pitt atraían a la prensa con su vida amorosa.

El tema fue lanzado de forma abrupta cuando un rumor sobre Keanu se extendió por todo el mundo como la pólvora: el actor supuestamente se había "casado" con el magnate de las comunicaciones David Geffen en una ceremonia frente al mar, en México, después de haber gastado 15.000 dólares con la tarjeta de crédito de Geffen. La historia parecía haber sido publicada primero en periódicos italianos y españoles antes de llegar de vuelta a Los Ángeles y Nueva York.

Las historias de que Keanu Reeves podría ser gay se remontaban al menos cinco años atrás, cuando jugueteaba para una sesión de fotos con la revista Interview. Preguntado directamente sobre si era gay, Keanu lo negó, pero entonces, de forma maliciosa, añadió, "Pero nunca se sabe..." Fue una respuesta que recordó sus días en los escenarios de Toronto interpretando Wolfboy, la controvertida obra de tema gay que había sido el arranque de su carrera en la interpretación y que encantó a la comunidad gay de Toronto.

Su interpretación al lado de River Phoenix en la película Mi Idaho Privado, de Gus Van Sant, sobre chicos de alquiler, hizo de todo menos deshacerse de las especulaciones. River Phoenix estaba más cómodo con los chismorreos sobre su sexualidad - incluidas las supuestas relaciones con el cantante de R.E.M., Michael Stipe y un desconocido actor británico - de lo que Keanu Reeves iba a estar nunca.

Su falta de romances de gran cobertura publicitaria en todos estos años, unicamente había servido para darle a los rumores algo de credibilidad. En ausencia de alguna información definitiva, el vacio se llenaba con especulaciones, historias no comprobadas y reportes totalmente falsos de las actividades de Keanu. Keanu siempre atribuyó su escasez de llamativas compañeras femeninas a las demandas de su vida profesional. "Lo que pasa es que soy una persona diferente dependiendo del día. El mayor sacrificio que he hecho es la oportunidad de tener éxito en el amor. Lo peor de ser famoso es ser un perdedor en el amor..."

No fue hasta que el cuento sobre David Geffen llegó hasta el conocimiento público en todas partes, que Keanu se vio forzado a abordar el tema de nuevo. Geffen era un productor de cine y alto ejecutivo de una firma discográfica, y es ahora parte del triunvirato (con Steven Spielberg y Jeffrey Katzenberger) detrás del nuevo super estudio Dreamworks SKG. Sin trabas con respecto a su homosexualidad, nunca esperó ser relacionado con Keanu Reeves. "Nunca le he echado la vista encima", protestó Geffen. "Es un fenómeno: la gente se inventa estas cosas. Incluso tenía un amigo que decía que su entrenador estuvo en la boda. ¿Piensas que podría mantener algo así en secreto? ¿Y luego la gente diciendo que le compré a Keanu ropa por valor de 15.000 dólares en Barney's? Quiero decir, ¡venga ya! Le podría comprar algo de ropa, pero el no la necesita. Es solo un feo y malintencionado rumor, dirigido a herirle porque es una estrella del cine."

Por su parte, Keanu adoptó una posción con relación a este cuento bastante equilibrada. "Es tan ridículo que me parece divertido. Es decir, no hay nada malo en ser gay, así que negarlo es emitir un juicio de valor. ¿Por qué hacer tanto revuelo por ello? Si alguien no quiere contratarme porque piensan que soy gay, bueno, entonces tendré que enfrentarme a ello, supongo. O si la gente se negara a ver misl películas, pero aparte de eso, son habladurías, nada más.

Puede que fuera chismorreo, pero los asesores y managers de Keanu organizaron una fuerte campaña de Relaciones Públicas para hacer frente al problema, permitiéndole a la estrella incluso conceder una larga entrevista a la revista gay norteamericana Out. "Mi manager y mi agente dijeron que tenía que hablar sobre ello, porque estaba interfiriendo en mi trabajo y espantando a la gente, así que me dije, 'está bien'", dijo Keanu de aceptar la entrevista con la citada revista. "De otra forma, no lo hubiera hecho. Pero seguí el consejo de la gente a la que pago para que me asesoren sobre aspectos estrictamente profesionales".

Keanu abrió la entrevista en Out proclamando: "Nunca hablo de mi vida privada y supongo que mi vida pública es bastante aburrida". No se tardó mucho tiempo en la entrevista en abordar el tema de David Geffen. "Me enteré cuando estaba en Winnipeg haciendo Hamlet, en mi contestador automático. Mi amiga Claire llamó. Dijo, 'Me he enterado de que te has casado, felicidades.' No pensé mucho en ello. Supongo que tengo que decir que nunca he visto a ese tipo."

En ese momento, Keanu se enfrentó a esta brecha en su imagen pública con mucha calma y tranquilidad, siguiendo las instrucciones para las crisis de sus managers, pero los rumores, indirectas y falsas historias le revelaron a Keanu la cara amarga de su imagen pública. Siempre había buscado proteger con uñas y dientes su vida privada, viéndolo como algo totalmente separado de su persona pública. Este proceso, sin embargo, había hecho surgir extrañas e infundadas especulaciones que posiblemente podían haber producido muchos más perjuicios que la bastante menos excitante verdad. Sin embargo, parte de su atractivo se debe sin duda a su ambiguedad sexual.

"No es asunto de nadie", dijo más tarde Keanu bastante enfadado, reaccionando a las constantes preguntas de la prensa sobre sus romances fuera de la pantalla. "Lo odio, joder, es una lata. Aunque es muy gracioso. Especialmente en América, existe el sentimiento de que 'eres una figura pública así que puedo preguntarte cualquier cosa'. No me importaría demasiado si fuera algo relacionado con el arte, como algo contrario a intentar sacar solo chismes o intentar llegar a conocerme."

A pesar de todos sus esfuerzos, ni Keanu ni David Geffen fueron capaces de terminar totalmente con el rumor. La idea de una boda New Age frente a la playa entre los dos resultó ser muy convincente - aunque no fuese cierta - y continuarían apareciendo nuevos detalles. Según los reportajes en el Toronto Star, Geffen era un visitante regular para ver a Keanu interpretando Hamlet, mientras que al mismo tiempo otras fuentes decían que Keanu se había estado viendo con un bailarín del Royal Winnipeg Ballet.

Consecuencia del asunto Geffen, fue una de las pocas ocasiones en que Keanu permitió que su cuidadosamente construida imagen de cabeza hueca en las entrevistas se desvaneciera, mostrando con claridad un atisbo del inteligente hombre que había detrás de todo ello, y que es más experimentado de lo que muchos creerían: "Todavía tengo gente preguntándome sobre River en una entrevista que dura tres minutos. Es algo así como 'dime cómo te sientes', y yo me quedo pasmado, porque quieren pillarte en ese mismo momento para ver si te sientes afectado o no".

Tal fue su decepción que Keanu resolvió no leer sus apariciones en la prensa nunca más. "No, no voy a volver a leer nada. Estoy demasiado enfadado. Estoy cansado de ser falsificado, citado incorrectamente, manipulado, me pusieron en un pedestal para ser derribado - todo esto es simplemente demasiado molesto. Tengo que admitir que me siento como el cabeza de turco de la crítica. ¿Sabes qué? Todo esto solía fastidiarme, pero ahora, como el Virgo tendente al masoquismo que soy, casi me gusta. Creo que es divertido".


Keanu Reeves se recuperó facilmente del episodio relacionado con David Geffen, y todo el mundo recordó 1994 como el año del éxito de Speed, lo que, naturalmente, no le perjudicó en absoluto. El efecto más inmediato fue un incremento del 600 por ciento en su salario, recibiendo ofertas de películas por encima de los 7 millones de dólares. Con Speed, Keanu se unió claramente a la lista A de las estrellas de Hollywood, tambien debido a esa especial visión del héroe de acción. Jugó al juego de Hollywood a su manera, para variar, y se colocó en la cima.

Keanu Reeves se negó, sin embargo a seguir el obvio camino de aprovecharse de los beneficios ecónomicos de convertirse en un héroe de acción después de Speed. Con una vez era suficiente por ahora. Keanu sintió la necesidad de regresar a los escenarios después de hacer el héroe del autobús y las bombas, y el de Hamlet era un papel para el que había abrigado una duradera ambición por interpretar. Además, firmó por interpretar el papel principal en el film Johnny Mnemonic. Antes de eso, sin embargo, Keanu tenía un problema familiar al que enfrentarse.

Comentario[s]
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Escrito por dsgsdfhfg95 el 2012-08-04 08:52:08
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